Eventos sujetos a cambio sin previo aviso.


7º ANIVERSARIO DEL TEATRO MILÁN Y FORO LUCERNA.

A 7 años de haber inaugurado el Teatro Milán y Foro Lucerna, Mariana Garza y Pablo Perroni quisieron celebrar con todas las personas que han formado parte de la historia de estos recintos con un programa especial que se transmitirá por el canal de YouTube del Teatro Milan.

 

Este festejo es una plática entre Pablo Perroni y Mariana Garza, directores y dueños de ambos teatros, Sergio Villegas, escenógrafo de profesión quien diseñó el inmueble y Pepe Valdés, director técnico y Stage Manager de profesión, quien fue el primer director técnico del Teatro. Los 4 creadores platicaron de sus anécdotas, el trabajo, planeación y esfuerzo que costó construirlo, abrirlo y mantenerlo en operación; nos llevan a través de sus memorias y vivencias que cada uno ha tenido a lo largo de estos primeros 7 años de operación. En este video de celebración nos compartirán fotos y videos que nunca se han mostrado.


El teatro se inauguró el 17 de marzo de 2014 contando en cartelera con las obras “Godspell”, “Escamas al rescate”, “Perhaps, Perhaps, Quizás”, “Aquí y ahora”, “El reencuentro”, “El principio de Arquímedes”, “Civilización” y “Tom en la Granja”. Para Mariana y Pablo el Teatro Milán y Foro Lucerna significan la posibilidad de hacer cada día algo que aporta a nuestra ciudad en diferentes niveles. Son una satisfacción y orgullo inmensurable. 


LA JAULA DE LAS LOCAS TERMINA TEMPORADA DESPUÉS DE 5 AÑOS.

 

Regresa este divertido musical una vez más, aunque en esta ocasión será para despedirse con broche de oro, después de más de 5 años de temporada. Estarán durante una breve temporada en el teatro Hidalgo, iniciando este próximo 3 de Abril del 2021.

 

La jaula de las locas.

Sábados: 5 y 8 pm

Teatro: Hidalgo



EL CENTRO CULTURAL HELÉNICO, ESTÁ DE PLÁCEME CON EL CICLO DE CABARET AL AIRE LIBRE.

El Centro Cultural Helénico conmemora el Día Mundial del Teatro con tres obras contra el machismo, el racismo, la política maniquea y su cinismo: Por jodidos y hocicones mataron a los actores, Las hijas del Aztlán y Yo solo sé que no sé náhuatl, las tres dirigidas y algunas interpretadas por el multifacético histrión, César Enríquez.  El ciclo de cabaret al aire libre nace de la necesidad de volver a reactivar la actividad cultural, bajo estrictos protocolos para el cuidado de la salud. En este contexto, el teatro adquiere un matiz revitalizador, nutre el espíritu y nos conmina a creer en la esperanza. Las funciones se llevarán a cabo en el Claustro del Helénico del 28 de marzo al 18 de abril. 

 

 Qué mejor que volver a los escenarios de la mano del cabaret, la comedia y la sátira. César Enríquez es autor y actor en dos de ellos, así como director de los tres espectáculos. Enríquez es una de las figuras máximas de esta disciplina en México, quien junto a la Compañía de Teatro Penitenciario y la compañía poblana Talavera Cabaret, presenta esta selección que busca brindar un homenaje al teatro del pueblo, a la carpa y la revista mexicana. Son tres obras disidentes e hilarantes, que tienen como eje rector la crítica a la política, el machismo, el racismo y la homofobia.  

 

POR JODIDOS Y HOCICONES, MATARON A LOS ACTORES.

Obra merecedora del premio a Mejor Espectáculo de Cabaret en 2019, por la Agrupación de Críticos y Periodistas de Teatro (ACPT). Se ha presentado en los festivales nacionales más importantes. Es un relato de tres cómicos que aparecen en la actualidad para hablar sobre las historias de persecución y muerte que experimentaron en el México del porfiriato y así cuestionar nuestra actualidad. Se trata de una puesta en escena vulgar, sicalíptica, divertida, crítica y popular. Es todo un homenaje a los actores, las actrices de carpa y al pueblo, quienes inflamaron de rebeldía a una nación entera.

 

Productor: Mariano Ducombs

Dirección e interpretación: César Enríquez (alterna funciones)

Elenco: Luis Montalvo y Rodrigo Ostap

Temporada: 28 de marzo al 4 de abril (viernes a domingo)

 


Las hijas del Aztlán

Obra que lleva dos años en cartelera ininterrumpida, galardonada en la Muestra Nacional de Teatro 2019. A partir de un proceso de laboratorio con la Compañía de Teatro Penitenciario, se consiguió crear una historia de machismo situada en la década de los años 50, pero nada alejada de nuestro contexto actual. ¿Qué es la igualdad de género? ¿En qué momento se están ejerciendo prácticas machistas? ¿Cómo es respetar y valorar a la otra persona? ¿Por qué este país sufre tantos feminicidios? 

 

La compañía se aventura a la risa como catarsis y al cabaret como bandera para contar esta historia sobre “hombres”, relatada por “hombres” con temas que les competen a “los hombres” en esta sociedad patriarcal que cuestiona y enjuicia a la lucha feminista y la equidad.

 

Dramaturgia y Dirección: César Enríquez

Con: Javier Cruz, Ismael Corona, Luis Montalvo, Valeria Lemus y César Enríquez

Temporada: 9 al 11 de abril (viernes a domingo)

 


YO SÓLO SÉ QUE NO SÉ NÁHUATL.

Obra beneficiada para su creación por el estímulo Puebla en Escena 2020. Es un espectáculo que expone, a través de una familia poblana acomodada, las conductas racistas, clasistas y discriminatorias propias de la sociedad mexicana.  Se trata de una propuesta que visibiliza el racismo cultural disfrazado de mestizaje y pone en evidencia las problemáticas que esta pigmentocracia genera en la sociedad.

 

Dramaturgia: Juan Munchi

Dirección: César Enríquez

Elenco: Rubén Reyna, Juan Munchi, Jovany Magaña y Jorge Vertiz

Temporada: 16 al 18 de abril (viernes a domingo)

 



LA MÁQUINA DE LOS FINALES PERDIDOS.

Se reescribirán las historias de personas refugiadas y migrantes.

CDMX, 6 de enero de 2021.

A finales del año pasado, Borderline teatro se dio a la tarea de presentar a poblaciones callejeras “La máquina de los finales perdidos”, proyecto interdisciplinario donde un grupo de mecanógrafas/os aguardan para escuchar las historias de los especta-autores/as con el objetivo de cambiar el final de su historia o dar un cierre y, juntos, decidir cuál será el desenlace. En esta etapa, en conjunto con el Caracol A.C., se atendió a 20 personas en dos puntos de la Ciudad de México y se realizó un taller de teatro kamishibai en donde se dio final a las historias de Josué, Jonathan y Belem, personas que murieron en las calles. 

 

En palabras de Itzel Enciso, directora artística, “trabajar con poblaciones callejeras fue reconocer la complejidad de las historias y como juegan muchos factores para que una persona llegue a la calle. En medio de la pandemia, con La máquina de los finales perdidos se abrió un espacio de encuentro, complicidad y el deseo compartido de que las condiciones fueran distintas. Y sí, mientras se dice tanto quédate en casa, hay quienes no tienen una o deben huir de ella por diversos factores como violencia, pobreza o miedo”. 

 


Para arrancar 2021, este proyecto tendrá una serie de presentaciones con trabajadoras/es y personas refugiadas o migrantes que se encuentran en la Casa de acogida, formación y empoderamiento de la mujer migrante y refugiada (CAFEMIN); así como con las colaboradoras de MidesDH, consultoría integrada por profesionistas de diversas disciplinas con experiencia en migración, desarrollo, seguridad y derechos humanos.

 

Las fechas elegidas para llevar a cabo estas actividades son: 

  • 11 de enero: Función para trabajadores y colaboradores de CAFEMIN y MidesDH.
  • 13 y 15 de enero: Funciones para personas refugiadas y migrantes.
  • 22 de enero: Taller de arte objeto y teatro de objeto documental.

 

“La máquina de los finales perdidos” liga la nostalgia por un tiempo perdido y la posibilidad de reescribir la historia. Busca que los especta-autores/as se apropien de su historia y elijan cómo debe concluir a manera de liberación, es así como “La máquina de los finales perdidos” se vuelve un juego de complicidad con el tiempo, la mecanógrafa/o y el o la dueña de la historia.

 

Este proyecto busca promover la escucha y tejido de historias que convergen y comparten un espacio, aunque sea de manera transitoria: La casa de refugiados. La finalidad es generar empatía y propiciar un entendimiento entre grupos y personas de distinto origen. Generar un espacio de reflexión sobre la vulnerabilidad debido al desplazamiento por causas políticas, culturales, socioeconómicas, familiares, bélicas y otros conflictos internacionales (desplazadas, migrantes, deportadas, solicitantes de asilo y refugiadas) para reconstruir su proyecto de vida. 

 

Esta actividad ofrece posibilidades, en las que se reflexiona a través del recorrido histórico y geográfico que ha llevado a cabo cada individuo. Hasta dónde han llegado y hasta dónde son capaces de seguir avanzando para construir el final que esperan de su historia. A partir del arte, se busca generar espacios y vínculos creativos que fomenten la comunicación y la relación armónica entre los que en ese momento comparten un espacio, generando vínculos de solidaridad y hospitalidad. Buscamos colaborar y acompañar en la construcción de un tejido social solidario.

 

 

Como actividad complementaria, Bordeline Teatro impartirá un taller de arte objeto y teatro de objetos documentales a partir de los testimonios obtenidos de las personas migrantes y asociado a objetos que las acompañan durante el viaje. Se presentará como una reconstrucción de las historias otorgando la importancia de la memoria y la necesidad de validación en los espacios de tránsito y acogimiento para las personas que migran. Se llevará a cabo esta actividad con la intención de dejar una huella entretejida con personas que transitaron, con los que están en presente y las personas que seguirán llegando, de tal modo que se establezcan códigos para hacer valer los derechos de las personas. Al trabajar con adolescentes, se apuesta al trabajo honesto para validar la identidad y la integración justa. 

 

Para el cierre de esta etapa en el mes de marzo se presentará en CAFEMIN un corto documental con la experiencia recogida en estas intervenciones. 

 

 

“Nuestra próxima parada será para hablar con personas que se han visto obligadas a migrar con quienes reconocemos la palabra aporofobia, es decir, ese desprecio por lo pobre porque es al migrante pobre al que se dicrimina, al igual que a las personas que forman parte de las poblaciones callejeras. En estos dos mundos se cruzan discriminaciones y desigualdades, pero creemos que a través de la cultura se puede tejer un puente de raíces y respeto, un puente asertivo que, de manera comunitaria, teja nuevas narrativas y escriba historias más justas. Quizá el arte no cambia al mundo, pero es una posibilidad y las posibilidades generan movimiento”, concluye Enciso.